jueves, 16 de junio de 2022

Retos de la Organización Comunitaria para el Fortalecimiento de una Sociedad Democrática

La sociedad venezolana se encuentra sumergida en un amplio proceso de debate y redefinición del paradigma socio-político, que la han venido sustentando en búsqueda de un nuevo modelo de organización política para el país. En realidad, han entrado en serio cuestionamiento los partidos, los mecanismos tradicionales de representación popular y los modelos tradicionales de gobierno. En ese contexto y, como consecuencia de ello, las organizaciones comunitarias y sociales han venido cobrando mayor relevancia durante los últimos años; llenando espacios que incluso correspondían a otros actores tradicionales. De la misma manera, se han hecho presentes tendencias hacia la cooptación y el clientelismo de los movimientos sociales y comunitarios; bajo una visión hegemónica de las relaciones entre el binomio Estado-sociedad.

Las organizaciones comunitarias

Las organizaciones comunitarias son asociaciones voluntarias de ciudadanos y ciudadanas de carácter no estatal con autonomía de gestión y de carácter diverso y plural. Las organizaciones comunitarias implican actividad e interés social en manifestación de apoyo o no, a un tema de manera temporal o permanente. Surgen debido a la pérdida de eficacia del sistema político, para procesar las demandas sociales. En términos generales, las organizaciones comunitarias desarrollan su actividad social en ámbitos territoriales específicos (tales como; el barrio, el caserío y las parroquias); aunque también y según su área temática, su gestión puede trascender a nivel nacional.

Las organizaciones comunitarias son expresiones de organización y participación ciudadana; por lo tanto, son parte de la sociedad civil. En su actividad diaria establecen relaciones con su propia comunidad, con otras organizaciones de su entorno inmediato o área temática, con entidades estatales y con organizaciones empresariales. Además, las organizaciones comunitarias se encuentran reguladas; tanto por el marco constitucional como por leyes especiales y ordinarias específicas, además de sus propias normas.

Las organizaciones comunitarias son también expresión del ejercicio legítimo de los derechos humanos a la libre asociación y participación. De allí que, se constituyen al margen del Estado y de los partidos políticos; adoptando en algunos casos relaciones conflictivas con ellos, por la defensa de sus intereses específicos. La acción de estas organizaciones ciudadanas alcanza la promoción e implementación de reformas dentro del sistema político; utilizando para ello instrumentos legales y medios de movilización compatibles con su propósito.

Organizaciones Comunitarias y Empoderamiento 

El empoderamiento ciudadano -en términos sencillos y útiles-, es el proceso a través del cual tanto individuos como comunidades obtienen conciencia y control sobre los procesos que inciden o pueden incidir en su calidad de vida inmediata. En los procesos de empoderamiento ciudadano, individuos y comunidades se movilizan en los ámbitos político y social, para obtener beneficios que redunden en sus condiciones de existencia. El empoderamiento popular requiere de comunidades y colectivos fuertes mediante, al menos: i) el desarrollo de modelos de organización interna de naturaleza democrática; ii) la capacidad para emprender procesos de diagnóstico y planificación, autónomos y participativos; iii) la capacidad de negociación y concertación con otros colectivos y con las autoridades públicas y, iv) el desarrollo de la corresponsabilidad y de control social de la gestión gubernamental y de su propia operatividad. 

El empoderamiento ciudadano es una actitud reivindicativa que persigue la inclusión de aquellas comunidades menos favorecidas en la construcción de una sociedad más democrática, equitativa y justa. Aquellas organizaciones comunitarias capaces de desarrollar las características señaladas en áreas tales como: la educación comunitaria, la cultura, el tratamiento del medio ambiente, la salud, la defensa de los derechos humanos de sectores poblacionales específicos (adolescencia y niñez, discapacitados, mujeres, tercera edad; entre otras), se convertirán en referentes legítimos de sus integrantes, de sus comunidades (territoriales o temáticas) y de todos aquellos que no tienen voz.

Necesidad de fortalecimiento y reconocimiento institucional entre la sociedad civil y el Estado.

La actividad de las organizaciones comunitarias es una expresión sustantiva de la relación Estado-sociedad. En el caso venezolano, la Constitución Bolivariana contiene en su texto mandatos precisos en la relación que debe existir entre las comunidades organizadas y el Estado. El llamado protagonismo, la participación en la formación y ejecución de los asuntos públicos, la corresponsabilidad y el control de la gestión pública, son algunos de los aspectos que están establecidos como derechos en nuestra Carta Magna.

Sobre el protagonismo en la gestión de gobierno de las organizaciones comunitarias y sociales, el artículo 184 de la CRBV, establece las siguientes oportunidades: i) descentralización y transferencia de programas a comunidades y grupos vecinales organizados; ii) participación de comunidades y ciudadanos (as), asociaciones vecinales y organizaciones sociales en la formulación de propuestas de inversión, en los planes de inversión y el control de obras y programas sociales; iii) impulso de nuevas formas de organización popular (cooperativas, empresas comunitarias, cajas de ahorro); iv) nuevos sujetos de descentralización en parroquias, comunidades, barrios y vecindades; y, la autogestión y la cogestión.

 

En ese contexto, las relaciones entre las organizaciones comunitarias (de diversa índole temática y distinto alcance territorial) y, las diferentes expresiones y componentes político-territoriales del Estado venezolano no necesariamente se desarrollan de manera consensuada. Por el contrario, son un tanto complicadas por la diferencia de enfoques que suelen tener las autoridades públicas y los ciudadanos organizados, frente a asuntos de interés colectivo.

Y es que no cabe duda que, con las atribuciones constitucionales y legales y las nuevas realidades político-sociales hay un aumento de las responsabilidades de la sociedad civil (y por lo tanto, de las organizaciones comunitarias) en la gestión pública. Esto supone una mayor descentralización en la gestión de políticas públicas y también una redefinición del rol social del Estado. Por último, las organizaciones comunitarias emergen como sujetos de contraloría social, cualidad que potencia su actuación y su responsabilidad en función de velar por el adecuado desarrollo de las políticas públicas.

La alianza imprescindible de las organizaciones comunitarias con el sector privado empresarial

La responsabilidad social es un valor, una postura ética, contributiva y dinámica  orientada hacia el compromiso activo y libre para alcanzar el bien común en la sociedad. La responsabilidad social se expresa en tres actitudes: respeto, justicia y solidaridad.

En nuestro país, la Constitución Bolivariana recoge y establece importancia extrema al tema de la responsabilidad social. En efecto, el artículo Nº 2 establece que: “Venezuela constituye un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo”.        

 

De la misma manera, la CRBV nos dice que “las obligaciones que correspondan al Estado, conforme a esta Constitución y a la ley, en cumplimiento de los fines del bienestar social, no excluyen las que, en virtud de la solidaridad y responsabilidad social y asistencia humanitaria, correspondan a los particulares; según su capacidad. La ley proveerá lo conducente para imponer el cumplimiento de estas obligaciones en los casos que fuere necesario. Quienes aspiren al ejercicio de cualquier profesión, tienen el deber de prestar servicio a la comunidad durante el tiempo, lugar y condiciones que determine la ley (artículo 135).

El movimiento empresarial venezolano desde su propio nacimiento ha emprendido una serie de iniciativas con el propósito de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de comunidades y vecindades, desde hace años, complementarias y paralelas a su actividad natural y de los mandatos legislativos. Tanto organizaciones comunitarias y entidades privadas con fines de lucro pertenecen al ámbito de lo “no gubernamental” y por ende, guardan intereses y visiones cercanas; que en algún momento pueden ser incentivos o factores de acuerdo o desacuerdo. El intercambio de experiencias y saberes, el apoyo institucional mediante recursos financieros y no financieros, el ejercicio de distribución y control de calidad de bienes y servicios son campos naturales para el establecimiento de relaciones de cooperación y solidaridad.

Una alianza entre estos factores sociales permitiría su posicionamiento como una red; tanto de organizaciones no gubernamentales como de entidades privadas cooperantes con el Estado en el diseño, ejecución y control de ciertos programas públicos de naturaleza social; lo cual puede ser ampliamente positivo para la población. Por último, una condición indispensable en estos acercamientos entre la sociedad civil y el sector empresarial supone el mantenimiento de la identidad y autonomía de cada una de los componentes de estas entidades.

 Organizaciones comunitarias y el Estado comunal

La relación entre las organizaciones comunitarias y la propuesta del Estado comunal constituye un elemento crucial a considerar dentro de su actividad institucional y está directamente relacionado con el debate sobre la forma de organizar la sociedad venezolana. El Estado comunal supone: un nuevo ordenamiento territorial, basado en la comuna; un modelo económico basado en la propiedad social y la planificación centralizada y, una nueva forma de participación ciudadana tutelada en la gestión de gobierno. Las comunas serían espacios socialistas, que como entidades locales, son definidas por la integración de comunidades para construir el Estado comunal (artículo 5, Ley Orgánica de Las Comunas). Las comunas son nuevos espacios territoriales donde las organizaciones comunitarias podrían tropezar con muchas más restricciones para su normal desarrollo debido a que su gestión obligatoriamente tendría que responder a las orientaciones impuestas desde el gobierno central.   

 La economía social se fundamentaría en la propiedad social entendida como el derecho que tiene la sociedad de poseer medios y factores de producción o entidades con posibilidades de convertirse en tales, esenciales para el desarrollo de una vida plena o la producción de obras, bienes o servicios, que por condición y naturaleza propia son del dominio del Estado (artículo 5 LOSEC).

La participación tutelada en la gestión pública se fundamenta en la dependencia de las organizaciones del denominado poder popular como los consejos comunales y los parlamentos comunales a autoridades del poder central (ministerios); así como la implantación de mecanismos de elección semi-directa (segundo y tercer grado) en los organismos de gobierno de tales instancias.

 Fortalezas y debilidades de las organizaciones comunitarias

Hemos considerado de manera general y muy resumida, algunas características las organizaciones comunitarias y sus relaciones con distintos actores de su medio ambiente inmediato y más general. A continuación, se presentan puntualmente ciertos aspectos que podrían ser fortalezas y debilidades de estas entidades de la sociedad civil. Como posibles fortalezas de las organizaciones comunitarias; señalamos: i) Reactivaron el debate sobre la importancia y vigencia de la organización de las comunidades, en torno a temas específicos de interés colectivo; ii) se han consolidado como medios de inclusión popular en los asuntos públicos locales y temáticos; iii) han contribuido de manera notable para la “democratización” del conocimiento de la gestión de proyectos entre las comunidades organizadas; iv) potencian la presión vecinal sobre los agentes gubernamentales en el cumplimiento de sus objetivos; v) están contribuyendo a la renovación del liderazgo social y comunitario; y, vi) son elementos que promueven y propician la creación de redes sociales de solidaridad y cooperación. Entre las posibles debilidades de las organizaciones comunitarias apuntamos: i) dificultades en su organización, gestión financiera y rendición de cuentas; ii) desaprovechamiento de las oportunidades para el establecimiento de convenios con el sector privado y/o público; iii) incomunicación con las autoridades públicas locales, estadales y nacionales; iv) alta dependencia de fuentes de financiamiento externo.; v) priva el partidismo y la ideologización en algunas organizaciones comunitarias; y vi) la excesiva especialización por áreas de intereses -a veces- impide que se establezcan vínculos con otras organizaciones. Su desarrollo organizacional es desigual y muy concentrado a nivel geográfico.

Los retos de las organizaciones comunitarias para el fortalecimiento de una sociedad democrática

En la Venezuela de hoy, las organizaciones comunitarias y sociales poseen una serie de retos (tanto internos como externos) cuyo alcance se constituirá en una sólida contribución al fortalecimiento de una sociedad mucho más democrática; tales como: i) aplicar en el ejercicio diario de sus actividades una ética basada en la democracia, la honestidad, el respeto a los derechos humanos, la rendición de cuentas y la tolerancia; ii) las organizaciones comunitarias deben rescatar la naturaleza plural, diversa e incluyente de la participación comunitaria, social y política e impulsar la defensa del marco constitucional vigente; mediante prácticas democráticas; iii) impulsar una auténtica descentralización y la transferencia de programas y servicios basada en la corresponsabilidad y la transparencia en las relaciones con el sector público en sus distintos niveles político-territoriales; iv) redefinir las relaciones de las organizaciones de la sociedad civil, con los espacios públicos de participación local y sectorial (tales como consejos comunales, consejos locales de planificación pública, consejos estadales de coordinación y planificación de políticas públicas y consejo federal de gobierno); y, v) contribuir desde su ámbito de actuación específico a la formación de las personas y las comunidades en el disfrute responsable y sustentable de los bienes materiales y no materiales asociados a su calidad de vida.

La conducción del Estado en el marco de valores y prácticas democráticas, que se base en el respeto por el derecho a la libre asociación y la libre participación de los ciudadanos puede ser viable, si desde las organizaciones comunitarias y desde las organizaciones de la sociedad civil, se asume el reto de alcanzar ese sueño.

@gestiondecambio 

sábado, 25 de diciembre de 2021

25 DE DICIEMBRE: DÍA DE NAVIDAD

 Día hermoso, día para compartir...

El Niño Jesús nació. Está en tu hogar para llenarte de alegría e ilusión. Llegó cargado de luz y repleto de bendiciones, paz y esperanza. En estos tiempos que corren, las celebraciones en el planeta son diferentes, pero igual de bendecidas.

Recordemos -bonito y con sentimiento-, a todos los hermanos que por una razón o por otra, ya no están aquí. Desde allá arriboooota donde se reencuentran nos cuidan y nos protegen, sin duda alguna.

Aquí y ahora no dejes de apoyar, de querer y de ser muy muy feliz. Cuando ayudas y eres solidario con los tuyos y con quienes te rodean (donde quiera estos se encuentren, en este momento), Dios te bendice inmensamente.

Se siempre agradecido y valora cada gesto, cada detalle desde lo más profundo de tu corazón. Acércate y quiere a todos!!! Busca siempre la sana convivencia.

FELIZ NAVIDAD y un año nuevo lleno de esperanza y oportunidades, en el que estar compartiendo con la familia y los amigos vuelva a ser normal y sin temores. En el que todos podamos retomar lo que siempre hicimos y más..., estar con todos los que amamos y cada día estemos más sanos y más serenos.

Un fuerte abrazo, Carmen Flor y Miguel.


domingo, 3 de octubre de 2021

CELEBRANDO EL DÍA DEL VECINO

 


Desde la Asociación Civil “Gestión de Cambio” queremos hacerles llegar nuestras felicitaciones y, compartir con ustedes unas sentidas palabras en este día tan especial, el DÍA DEL VECINO.

Hoy se cumplen 40 años de esa importante fecha, el día del vecino. Por allá -un día como hoy- pero de 1981 CONSURESTE (Coordinadora del Sureste de Caracas) realizó la recolecta de 20.000 firmas de habitantes de esas comunidades, en defensa de su calidad de vida y con el objeto de protestar contra ordenanzas que les afectarían y se impulsaban desde el entonces Distrito Sucre.

Ese 3 de octubre de 1981 es de suprema importancia, es una fecha histórica para todos nosotros, los venezolanos.

A todos los vecinos -de cada rincón de nuestro territorio-, FELIZ DÍA!!! Un día para celebrar por su significado; pero también para reflexionar sobre la convivencia sana, el respeto, la comunicación fluida, la integración, la empatía y la solidaridad.

A todos mis vecinos en San José, de Baruta y de toda mi Venezuela querida les pido que se vinculen, que se unan a la hermosa dinámica que comprende “la vecindad”. JUNTOS SOMOS MÁS FUERTES, EN LAS BUENAS Y EN LAS NO TAN BUENAS.

El vecino está cerca, muy cerca (en muchísimas ocasiones más cerca que familiares) y, entre los que convivimos nos debemos apoyar en todo momento con sensibilidad y cercanía.

Un fuerte abrazo, Carmen Flor


jueves, 2 de septiembre de 2021

AVENTURAS DE APRENDIZAJE EN PANDEMIA: FAMILIA, ESCUELA Y COMUNIDAD

 


El Programa “Cada Familia, una Escuela” que se desarrolló con éxito en el marco del año académico 2020-2021 se sustentó en un modelo de enseñanza-aprendizaje para todos, en el que cada quien desde su rol de carácter educativo se integró y participó para cumplir con las tareas y obtener los resultados esperados.

En otras palabras, este año escolar –sin duda alguna-, nos presentó la oportunidad de crecernos en la adversidad…

Todos, los niños, las niñas, los maestros, las maestras, los padres, las madres y representantes  nos involucramos para que este proceso de formación y tiempo de escolaridad desde la distancia (también llamada aula virtual) nos hiciera más reflexivos y más creativos para cumplir con los objetivos propuestos. Se puso a prueba nuestra entrega y nuestra capacidad de trabajo, la de todos, la del grupo familiar y la del educador.

Es un éxito el haber concluido en julio 2021 con la satisfacción de las metas alcanzadas; pero sobre todo de  haber llegado con satisfacción a terminar la programación académica de cada nivel educativo.

Los maestros con su preparación y formación, los padres con su esfuerzo y responsabilidad y, los niños y niñas con su interés y dedicación lograron en equipo un buen final de curso escolar.

Toda esta mística, toda la actividad realizada, todo el esfuerzo que se hizo, toda la innovación que se impregnó en cada aula desde la sala o el comedor de ese hogar trajo consigo que estemos contentos y entusiastas.

Este trabajo se pudo ejecutar porque fue mancomunado y con gran nivel de comunicación y articulación. Se llevó a cabo con disposición, con planificación y quizás lo más importante con mucha pedagogía en medio de esta situación país y situación planeta Tierra que nos ha tocado a todos compartir desde marzo de 2020.

A partir de marzo 2020, el mundo cambió…Nuestras escuelas, la nueva forma de llegarle a los estudiantes y a las estudiantes, los materiales desde el hogar, las conexiones por televisión y por teléfonos móviles para seguir las pautas y las guías del proceso enseñanza-aprendizaje, la preocupación de los representantes por las tareas compartidas y con orientaciones asertivas desde sus conocimientos, la búsqueda de información a través de otras fuentes. Toda una novedad !!!

Una novedad que nos hizo grandes, en la adversidad que a nivel planetario se vive. La pandemia producto del coronavirus nos hizo redireccionar nuestras vidas en lo personal, en lo familiar y en lo socio-comunitario.

El virus de afectación colectiva en el mundo, la cuarentena o confinamiento, el resguardarse y protegerse por sí mismo y por los demás nos hizo replantearnos otra forma de convivir y otra manera de vivir la cotidianidad. Esta convivencia mundial con medidas de bioseguridad nos llevó a relacionarnos de otra manera y también a valorar la familia, la escuela y la comunidad que nos rodea.

La pandemia ha conllevado a que nuestros niños y nuestras niñas se relacionen de otra manera con su entorno familiar y comunitario. Ellos han vivido una dura etapa, protegidos en casa pero dura emocional y psicológicamente. No han dejado de aprender y siguen avanzando; pero…si les hace falta estar en aula, compartir con sus amiguitos de curso, recibir el amor y compañía de su maestro o maestra.

En otras palabras, durante el año escolar 2020-2021 les ha faltado el proceso de socialización que es básico y fundamental a nivel preescolar y de educación primaria. Allí se aprende a convivir y desde esa etapa se internaliza sobre normas y disciplina.

En la casa se continúa el proceso; pero en este tiempo del aula virtual a los niños y a las niñas (y segura estoy, también a los educadores) les ha hecho mucha falta el contacto, la sonrisa, la expresión de alegría, el cobijo y el reforzamiento pedagógico que todos modelamos en nuestras clases.

Es de destacar que la pandemia ha modificado hábitos y en algunos casos hasta conductas en el seno del hogar no solo a los niños, también a los adultos que allí en el núcleo conviven. Hay que generar un ambiente cálido, afectuoso, orientador y cariñoso para que avancen ajustados a sus edades y siempre propiciando un clima de seguridad y de armonía.

La pandemia, este virus que acecha al mundo entero nos ha hecho cambiar comportamientos. Nos ha hecho valorar al vecino, al vecino, al conocido  para interrelacionarnos con empatía y solidaridad.

Ha sido, es y será por un tiempo un proceso de adaptación a esta nueva realidad aquí en nuestro país y en la sociedad mundial. Se han presentado rupturas porque ya no podemos actuar ni podemos hacer lo que hacíamos antes de vivir esta realidad en los cinco continentes.

Esta realidad afectó y quizás seguirá afectando por un tiempo nuestra cotidianidad, presentándonos limitaciones para intercambiar con niños y niñas en las aulas y con sus padres, madres y representantes en las escuelas de todo el país.

Puede ser así porque escapa a nuestras manos la pandemia aunque estemos dispuestos a apoyar en esta emergencia sanitaria que nos tocó como pueblo. Hay que cuidarse. Esto también pasará…

Lo que toca es seguir siendo agentes multiplicadores del conocimiento, de la relación de amor y respeto, seguir siendo modelos y ejemplo para nuestros niños, para sus familias y para sus comunidades.

En medio de esta ilusión y de la entrega que tenemos los docentes desde nuestra capacidad de aprendizaje, desde nuestro estudio y actualización para mejorar técnicas y métodos de clase y lograr nuestros objetivos pedagógicos y desde nuestra vocación de servicio por la profesión, lo que tenemos que hacer a diario  es seguir en la búsqueda de metodologías, estrategias y herramientas didácticas para que nuestros estudiantes tengan educación de calidad.

La educación inclusiva y de calidad es lo que nos mueve en el día a día de nuestra profesión, que se refleja en tareas de enseñar en contenidos programáticos y en valores familiares y valores ciudadanos.

Un niño formado en principios familiares, será un adulto que reflejará respeto y valoración en su convivencia. Al niño y a la niña se le forma en el hogar, y es al maestro al que toca profundizar y coadyuvar para que de grande sea un ciudadano ejemplar.

Debemos seguir cada día con la misma entrega y la misma dedicación. El ser educador (profesión hermosa y valorada) nos permite apoyar en la vinculación: familia, escuela y comunidad.

Articulando a la familia, con el aula (presencial o virtual) y con el espacio comunitario tenemos más que garantizada la educación que hoy tenemos y que cada día queremos mejorar. Forma parte del reto colectivo porque nuestra población se merece lo mejor !!!!

Vivan nuestros niños, nuestras niñas y nuestros maestros y maestras. La educación es el motor que nos mueve en trabajo conjunto con sus madres, padres y representantes.

@gestiondecambio 

jueves, 26 de agosto de 2021

AFGANISTÁN

De Afganistán recuerdo las promesas de Trump durante su primera campaña electoral de retirar tropas de EUA de allí y de otras zonas de oriente medio; y fue justamente lo que sucedió. En Afganistán fallaron la estrategia de imponer un gobierno democrático o por lo menos más abierto y progresista y, por otra parte, la guerra convencional frente a la acción de una guerrilla descentraliza y terrorista. Sin embargo, y contra todo pronóstico, en ese país quedaron sembrados los derechos de las mujeres, niños y niñas. Y esos derechos ahora son la bandera de lucha más justa y pertinente que se puede tener.

La situación del aeropuerto de Kabul es una ligera muestra de lo que pudiera estar sucediendo en el interior del país: violencia, represión e intentos de huida en masa de la población afgana frente al terrorismo talibán. sin embargo, no se tiene información cierta o fidedigna de ello. Otra cosa, es que está claro que Talibanes no son una fuerza única ni unida que controle el país. Pueden existir grietas diferencias entre las facciones que pudieran crear un nueva crisis interna.

La comunidad internacional y las ONG tendrán que ejercer un riguroso y severo seguimiento a la facción Talibán en el poder como medio de defensa de la población vulnerable que quedó en Afganistán y que occidente no debe abandonar. El mundo cambió con el posicionamiento de los derechos humanos en al agenda internacional y ese cambio tiene que hacerse efectivo ahora.