lunes, 25 de enero de 2021

Un pensamiento libre para empezar el 2021

 

"El control social de la formación, el ejercicio y la finalidad del Poder público, facultad esencial de una sociedad democrática, sólo es realizable mediante el concurso de la libertad política y la autonomía del individuo. El siglo XX parece haber enseñado que lo primero sólo puede lograse mediante el concurso de ciudadanos libres; y que tal libertad únicamente puede basarse en la autonomía del ciudadano, fundada en la propiedad." (Germán Carrera Damas)

jueves, 3 de diciembre de 2020

¡.YA LLEGÓ DICIEMBRE.!


Ya llegó DICIEMBRE, el mes más bonito del año; pues nace el Niño Jesús y con él viene la ilusión y la esperanza por una convivencia en armonía y paz. Así será!!! Todo lo bueno viviremos en este tiempo y en los tiempos por venir. Que sus hogares se llenen de luz y de buenos momentos en familia. Da abrazos y comparte como nunca antes lo hiciste..!



 

martes, 24 de noviembre de 2020

¿La reconciliación, una opción para Venezuela?

  

La reconciliación política y social se presenta como un requisito fundamental para la reconstrucción de un país roto y fragmentado, como el nuestro. La reconciliación puede significar un reencuentro positivo de adversarios y, aún mucho más allá, puede ser el inicio de una paz corresponsable que signifique la rearticulación de la sociedad en su conjunto; bajo un paradigma de desarrollo que combine la acción del Estado, la función del mercado y el papel de las organizaciones sociales y comunitarias.

Venezuela a lo largo de su historia registra varias experiencias en materia de reconciliación; tanto de naturaleza política-institucional como por iniciativa ciudadana. Esas experiencias estuvieron destinadas a facilitar el acercamiento de las partes en conflicto. Ya en el año 1819, la Constitución de la Gran Colombia incluía a la Justicia de Paz como un medio alternativo para la resolución de conflictos menores; en 1820 -y en medio de la guerra de independencia-, Bolívar y Morillo firmaron en la ciudad de Trujillo, el Tratado de Regularización de la Guerra, que luego se constituiría en el principal antecedente del actual Derecho Internacional Humanitario. Otro gesto conciliatorio ocurrió en 1827, cuando el Congreso de la Gran Colombia aprobó la Ley Declarando un Olvido Perpetuo a los sucesos del año anterior (1826); dichos eventos estuvieron relacionados con la desobediencia del general José Antonio Páez al Congreso de Colombia. En el año 1830, ya como República de Venezuela, la Constitución rescató la Justicia de Paz Parroquial como un medio de conciliación. En 1863, se firma y se ratifica el Tratado de Coche que puso fin a la Guerra Federal, conflicto que deja tras de sí miles de muertos. El Tratado de Coche fue ratificado por los generales José Antonio Páez y Juan Crisóstomo Falcón.

En el siglo pasado también hubo importantes eventos de reconciliación política y social. El Pacto de Punto Fijo acordado por Rómulo Betancourt (AD), Jóvito Villalba (URD) y Rafael Caldera (COPEI) y firmado en 1958, fue uno de ellos. Dicho pacto político sentó las bases del sistema democrático en el país. En 1968 se implementó la Pacificación como una estrategia política que permitió la reincorporación a la vida política a aquellos sectores que habían optado por la lucha armada en el país. Un acto trascendente en el ámbito social ocurrió en el barrio caraqueño Catuche en el año 1990, cuando un grupo madres se constituyeron en asamblea y lograron imponer unas normas de convivencia que detuvieron la violencia entre la bandas armadas de esa comunidad. El reconocimiento de la Justicia de Paz en el marco de la Constitución de 1999 representó otro aspecto importante para el asentamiento de una cultura de paz y de reconciliación en Venezuela.

También en nuestro siglo XXI hemos tenido algunos intentos de diálogo y reconciliación; aunque sin mucha fortuna. Durante 2003, y luego del golpe del año anterior se instaló una mesa de diálogo que reunía representantes del gobierno nacional, el empresariado, sindicatos, partidos políticos y sociedad civil; bajo la facilitación de la Organización de Estados Americanos (OEA). En el transcurrir de estas dos últimas décadas varias organizaciones internacionales han intervenido durante este período en procesos de intercambio tendentes a lograr una reconciliación en el país; tales como: el Centro Carter, el PNUD, la Unión Europea. También y con el mismo propósito han intervenido otras naciones del propio hemisferio y del viejo continente. Sin embargo, y a diferencia de otros antecedentes históricos los resultados han sido de poca eficacia política.  

¿Puede entonces constituir la reconciliación una alternativa viable para rescatar la democracia, como modelo de vida frente a un gobierno autoritario? Al respecto hay que considerar que la reconciliación ni se compra ni se vende; sino que constituye una oportunidad que surge cuando las partes en conflicto comprenden que la paz es mucho más razonable y constructiva que mantener un conflicto que les va a generar más pérdidas que beneficios. Quizás en nuestro país factores en conflicto no se hayan convencido aún de ello. Además, la polarización social puede resultar beneficiosa para mantener el “status quo”. Así que, mientras la población siga dividida y ajena al ejercicio de sus derechos ciudadanos, los factores que detentan el poder salen favorecidos y mantienen sus privilegios.

Soy de aquellos que valoran como ideal el desarrollo de las sociedades basado en la participación libre y responsable de los distintos factores que la conforman  y, eso no está ocurriendo en Venezuela. La severa crisis político-institucional que atraviesa nuestra nación requiere de la articulación de esfuerzos de las organizaciones sociales y comunitarias y, también de los partidos políticos dedicados a reconstruir el tejido asociativo como medio de reconciliación en cada espacio y en cada rincón de Venezuela.

Cientos de organizaciones sociales y comunitarias emprenden cada día acciones dirigidas a edificar lazos de reencuentro ciudadano en su entorno respectivo. Es cuestión de unir esfuerzos, de intercambiar experiencias, de consolidar espacios de cohesión y de avanzar sin temor hacia el futuro que merecemos todos, sin exclusión alguna.

 @migonzalezm

miércoles, 19 de agosto de 2020

Baruta 400 años de su fundación

 

Baruta hoy, 19 de agosto celebra el 400 aniversario de su fundación ocurrida en 1620. Baruta fue fundada como un pueblo de indios. Su primer nombre fue San Francisco de Paula. En 1655, cuando fue terminada su iglesia pasó a llamarse Villa de Nuestra Señora del Rosario de Baruta.

Su fundación obedeció a la política general de la Corona española de reducción y reagrupamiento territorial de los indios decretada por el rey Felipe III en 1618. Aquel pequeño poblado evolucionó hasta el presente y se convirtió en una localidad llena de dinamismo y modernidad.

La principal fortaleza de Baruta primero como pueblo y luego como municipio (a partir de 1987) ha sido una intensa vida asociativa basada en la presencia firme de una diversidad de organizaciones comunitarias muy preocupadas por la construcción de ciudadanía. Felicitaciones!


miércoles, 8 de julio de 2020

REELECCIÓN INDEFINIDA Y DEMOCRACIA

La aprobación de la reforma constitucional en Rusia que permite la reelección presidencial de Wladimir Putin hasta 2036 consolida la marcha hacia la eliminación de la alternancia en el ejercicio del gobierno. Sobre el particular China, ya se había adelantado convirtiendo a Xi Jimping en su presidente vitalicio.

Con la perpetuación de gobiernos con los sesgos de China y Rusia no resulta difícil preocuparse por el destino de las democracias liberales como las conocemos hoy. De hecho, y salvando las distancias ideológicas los gobiernos populistas ganan terreno en todo el mundo. Los casos de Trump (Estados Unidos), de López Obrador (México) y Bolosonaro (Brasil) ratifican la tendencia.

En Suramérica también tenemos otras experiencias recientes y dolorosas por las secuelas que van dejando, me refiero a Morales (Bolivia), Correa (Ecuador) y Chávez (Venezuela) y su continuador Maduro. Algo debe fallar en las democracias liberales que producen estos fenómenos basados en la demagogia y el resentimiento social.

Quizás la crisis de los partidos y las formas tradicionales de representación y las inequidades económicas influyan en su surgimiento, pero queda entonces la duda sobre la calidad de las respuestas que las democracias están ofertando para afrontar tales problemas. ¿Son tan ineficaces las democracias que amplios sectores optan por propuestas y proyectos populistas? 

domingo, 28 de junio de 2020

CALVIN Y SU MODELO TRANSGÉNERO



Parece natural el revuelo causado por la nueva campaña publicitaria de Calvin Klein. Recordemos que es una marca trascendente y global y por ende, sus estilos y modelos son rigurosamente pensados y planificados. Y como sabemos (como paradoja), en el mundo de la economía del mercado las grades firmas no improvisan. Así pues que el colectivo LGBTI es seguramente percibido como un segmento atractivo del mercado de la moda.

Otra cosa, es que a propósito del marketing de la moda se intente polarizar socialmente aspectos raciales, de sexo (por lo del movimiento feminista) y de género antes invisibilizados (¿a priori, o de manera involuntaria? es asunto a discutir). 

Nos queda claro que esos asuntos aún no terminan de asimilarse en la dinámica del mundo posmoderno. Y en realidad, los colectivos sociales vienen cobrando mayor relevancia política y económica en las democracias liberales del mundo.

En Venezuela, las expresiones de este tipo de movimientos son aún frágiles y dispersas. Lo que no quiere decir que no existan asociaciones y movimientos que defiendan los derechos de los sectores LGBTI sobre todo en la esfera de la salud, pero son débiles y sin mucha incidencia pública. 

Los movimientos sociales son precarios en Venezuela (no confundir solo con las OGN´s). Por ejemplo, los movimientos vinculados a la defensa de la población indígena son igualmente débiles, así como también aquellos vinculados a la defensa de los derechos de la niñez, la tercera edad, y el ambiente.   

martes, 23 de junio de 2020

71 AÑOS DEL IND


Se cumplen 71 años de la creación del Instituto Nacional de Deportes (IND) mediante el Decreto N° 22.950 de fecha 22 de junio de 1949, emitido por la Junta Militar encabezada por el General Marcos Pérez Jiménez, que había derrocado al Presidente Rómulo Gallegos, legítimamente electo por voto popular. El IND se convirtió -de esa manera- en el organismo rector de las políticas deportivas nacionales. Hasta la creación del IND, la actividad del ámbito deportivo dependió de la iniciativa privada; pues en efecto, la actividad estatal estuvo dedicada a la reglamentación incipiente de la educación física y a la introducción del deporte en el ámbito militar.
Las entidades deportivas como los clubes y las asociaciones deportivas se fundaron antes que los partidos políticos modernos e incluso que los sindicatos de trabajadores y de empresarios. Un ejemplo de la importancia de la gestión privada en el deporte lo encontramos en la realización de las Primeras Olimpiadas Nacionales que fueron organizadas por la Asociación de Cronistas Deportivos (ACD), en el año 1934. De hecho, durante esta época se fundó en 1935 el Comité Olímpico Venezolano; también se organizaron el boxeo y el béisbol como deportes profesionales y, ya para 1946 la YMCA organizaba el deporte comunal.
La creación del IND fue incentivada; tanto por la necesidad del movimiento olímpico venezolano de aumentar sus capacidades operativas con motivo de realizarse en Caracas los III Juegos Deportivos Bolivarianos en 1951, como por el incremento de la renta petrolera que propició una intervención estatal en todas las esferas de la sociedad; entre ellas, el deporte. Así, con la creación del IND el eje del protagonismo de  la actividad deportiva pasó de la sociedad al Estado. El Estado aportó al sector infraestructura, recursos financieros y un esfuerzo intermitente por impulsar el deporte escolar; mientras una buena parte del sector deportivo privado se convertía en dependiente de la acción y del financiamiento estatal; entregándose a una relación rentista y clientelar con el Estado.
A partir del año 1999, con el proceso que llevó a la aprobación de una nueva Constitución se pensó en un proceso de renovación institucional que tendría como punto de partida el equilibrio entre la iniciativa privada (o ciudadana) y la intervención estatal. En realidad, nuestro deporte requería y, aún requiere de un sector oficial y privado fuertes, corresponsables, democráticos y de gestión transparente. Además, el concepto que reducía la actividad deportiva al ámbito del “ciclo olímpico” debía ser ampliado en beneficio de las mayorías; es decir, la acción del Estado debe garantizar la equidad y la inclusión en el deporte. Se planteaba la reconversión deportiva institucional completa.
Pasados veinte años de la aprobación de la Constitución Bolivariana, las aspiraciones de cambio institucional del sector deportivo nacional quedaron congelados o cedieron a las pretensiones burocráticas y clientelares de una nueva casta deportiva que simplemente pretendía tomar los recursos públicos para satisfacer sus aspiraciones particulares. La evaluación general de la gestión de los últimos 20 años del deporte venezolano es muy negativa: centralismo e intervencionismo estatal, mala gestión administrativa y poca transparencia en la gestión de los dineros públicos, ideologización de la práctica deportiva, abandono de la planificación y control y, prácticas clientelares en la relación con el sector deportivo federado.
¿Es posible revertir el deterioro institucional del deporte en Venezuela? Es posible; pero requiere de un proceso tanto de ajuste estructural como de intervención jurisdiccional. Todo esto bajo una nueva gestión pública. Por un ajuste estructural entiendo, la recomposición del marco legal, institucional y programático del sector deportivo nacional y, en particular del IND como ente estatal responsable de las políticas públicas deportivas. Por otra parte, se hace indispensable la apertura a la iniciativa privada y ciudadana en la actividad. El deporte desde sus inicios siempre estuvo vinculado al libre ejercicio de la ciudadanía y, así tendría que ser re-institucionalizado.
Por otra parte, el aspecto jurisdiccional es imprescindible. Debe haber investigaciones serias sobre los presuntos casos de enriquecimiento ilícito acaecidos con los dineros públicos destinados originalmente al deporte nacional durante las últimas 2 décadas. Adecentar la actividad pública deportiva es una acción ineludible en su relanzamiento.