martes, 24 de octubre de 2017

CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO VECINAL Y COMUNITARIO


Los movimientos vecinales se ubican en el marco de grupos sociales agrupados en la defensa de derechos e intereses vinculados a su calidad de vida en un marco territorial determinado, que pueden asumir diversas formas de organización permanentes o no; según la consecución de los objetivos propuestos. 
Entre las principales características del  movimiento comunitario se pueden resaltar las siguientes; a saber:
El movimiento vecinal se ubica en el ejercicio del derecho a la participación popular en los asuntos públicos; tanto de naturaleza asistencial como de política reivindicativa.
La naturaleza del movimiento comunitario es fundamentalmente local, circunscrita a los límites de su comunidad y parroquia o municipio; aunque su incidencia en los asuntos públicos puede alcanzar ámbitos regionales y nacionales.
El movimiento vecinal es un medio de participación alternativo a la institucionalidad  pública, privada empresarial y partidista. El movimiento vecinal genera sus propios mecanismos de organización e interacción; mediante los cuales trata de cumplir con sus propósitos y objetivos ciudadanos. 
El movimiento comunitario es autónomo, diverso y plural. La autonomía es una cualidad indispensable para que el movimiento vecinal pueda actuar y responder a los intereses comunitarios que debe representar. Su diversidad recoge una amplia variedad de expresiones de lucha vecinal que puede involucrar diferentes públicos y temas. Por otra parte, no tiene una sola expresión; sino que por el contrario, puede cohabitar con otras manifestaciones ciudadanas.
Por último, el movimiento vecinal es competido y competitivo. En primer lugar, puede sufrir la competencia o competir con otras manifestaciones ciudadanas en su entorno natural en el tratamiento de un asunto determinado. En este contexto, el movimiento vecinal puede establecer relaciones de cooperación o de conflicto; tanto con el poder público como con otros actores sociales de su medio ambiente.

Visto desde esta perspectiva, valoramos al movimiento vecinal como una fuerza social voluntaria, autónoma, reivindicativa y con profundas raíces populares vinculadas a las luchas emprendidas en caseríos, barriadas y comunidades; tanto por el mejoramiento de sus condiciones de vida material como por la democratización de la gestión del Poder Público en sus distintos niveles político-territoriales. 
@gestiondecambio

No hay comentarios:

Publicar un comentario